PODER,JUSTICIA Y DROGAS – EL LIBRO OCULTO DEL COMISARIO GENERAL LUIS ALBERTO GALANZINO

24 marzo, 2016
  PODER,JUSTICIA Y DROGAS – EL LIBRO OCULTO DEL COMISARIO GENERAL LUIS ALBERTO GALANZINO 24 de Marzo de 2016 –
Septima entrega  –
Quien o quienes fueron los que convirtieron a la Provincia de Santa Fe, especialmente a Rosario, en una nueva Sinaloa? – Quien o quienes fueron los que produjeron las muertes de tantos ciudadanos justos, a manos de la delincuencia desatada por los que invadieron con drogas a la Provincia de Santa Fe? – Quien o quienes fueron los que abrieron las puertas del infierno al genocidio desde el Estado, habilitando a cada vez más irracionales a matar, robar, introducir y vender drogas, especialmente a la juventud.-  Otra vez terrorismo de Estado? – Solo que esta vez, el permiso para matar,vender drogas, traficarlas, robar, cajas negras, industria de la liberación, piratas del asfalto, prostitución, etc., no tiene solucion de continuidad, agravándose cada día, con el terror de los ciudadanos.-  
Roberto Rosua - Ministro de Gobierno de Obeid

Roberto Rosua – Ministro de Gobierno de Obeid

Al tomar contacto con el expediente relacionado a este hecho, pude observar que no había contundencia en los dichos de la denunciante, que ésta vagamente hacia referencias de los hechos que la tenían como víctima y que no aportaba ninguna circunstancia que haga posible su esclarecimiento, por lo que obtuve como conclusión que este no se había producido, pero en el expediente surgía otra circunstancia grave.- Cuatro Sub Oficiales de la Comisaría de Rufino, a los que no se les formularon cargos en su contra, habían sido trasladados, uno al Departamento San Justo, otro al Departamento San Javier, otro al Departamento Caray y el restante al Departamento San Cristóbal, todos destinos distantes a mas de 500 Kms. de sus lugares de residencia.

 Los causantes, por no haber cometido delito alguno ni haber transgredido el régimen policial, presentaron recursos para que se revoque esa medida que era de hecho, una especie de castigo encubierto y una clara señal al resto del cuerpo de uniformados sobre la inconveniencia de meterse con los señores del poder o sus familiares.
 Ante la situación de tener que resolver los recursos interpuestos por el personal involucrado y por corresponder se lleven adelante las actuaciones, dispuse se le reciba declaración a la hija de Obeid, con la finalidad de clarificar de que modo o forma habían ocurrido los hechos por ella denunciados.
 Para cumplimentar esta medida solicito al Jefe de Policía, Comisario General Mariano Savia, oficié al Ministro de Gobierno a fin de que se notifique a la denunciante para que comparezca a prestar declaración; ignoro si se produjo esta medida a pesar de haberla reiterado en varias oportunidades.
 Pasaba el tiempo y el comparendo de la hija de Obeid no se producía, por lo que un día, entré al despacho de Savia y le manifesté que en caso de que no se comunicara de inmediato y en mi presencia con el Ministro de Gobierno para obtener el cumplimiento del trámite procesal, tendría que sacarme mediante el empleo de la fuerza pública de su oficina por cuanto era imprescindible la notificación.
Dra. Laura Ines cosidoy - Jueza Oral Federal

Dra. Laura Ines cosidoy – Jueza Oral Federal

Es decir, lo obligué a esa comunicación telefónica en mi presencia, por lo que establecida la misma, el Sub Secretario de Seguridad le ordenó que se remitiera a ese ministro el cuestionario de preguntas que se le efectuaría a la bija de Obeid y, aunque no correspondía hacerlo, le remití el citado cuestionario.

Fue pasando el tiempo, el comparendo de la hija de Obeid no se producía; esta circunstancia me afirmaba en mi certeza de que el delito denunciado no había existido y que había temor por parte del gobierno que se pudiera determinar que se había realizado una falsa denuncia, pues no encuentro otra razón para intentar por todos los medios que no se le reciba declaración a la denunciante.

Debido a que los términos administrativos se estaban por vencer, volví a reiterarle a Savia la citación de aquella.

Ese mismo día, mientras me encontraba en mi despacho atendí una comunicación telefónica del Sub Secretario de Seguridad José Bernhardt, quien pide interiorizarse sobre esta causa; en un momento de la conversación, éste me dice “usted está equivocado, no fue a la hija de Obeid a quien le pidieron dinero si no que fue a su novio”; le contesté que ello no podía ser por cuanto en el expediente no se mencionaba ninguna otra persona a excepción de ella y entonces, con total desparpajo, Bernhardt me dice: “mire, pasaron ya varios meses desde que ocurriera el hecho, que la chica pudo haberse olvidado de la fisonomía del personal policial involucrado” haciendo referencias a una de las preguntas del cuestionario que remitiera en su oportunidad.

Ante esta contestación se originó una fuerte discusión, le expresé a Bernhardt que todo lo que me estaba diciendo confirmaba mis sospechas de que el ilícito no existió.

Le referí que ese accionar comprometía tanto a él, como a Obeid y a Rosúa en el tráfico de drogas y como consecuencia a los demás delitos que se produzcan en las rutas provinciales.

La discusión se fue tornando cada vez más violenta, recibí de parte de Bernhardt varias amenazas, entonces para terminar con la discusión le dije varios exabruptos y le corté la comunicación.-

Como no podía ocurrir de otra manera, apenas transcurrido unos cinco minutos el Jefe de Policía me citó a su despacho me notificó de una

licencia que yo no había solicitado y que era la consecuencia de la discusión que había mantenido con el Sub Secretario de Seguridad.

Ingeniero Químico Jorge Obeid

Ingeniero Químico Jorge Obeid

Todo esto tenía como fin lograr se venzan los plazos administrativos para luego ordenar el archivo de las actuaciortes y con ello se evitaba que, como era mi intención, se revocara la situación de los Sub Oficiales que habían sido trasladados de una manera irregular ante la denuncia de un ilícito que no ocurrió.

Quiero hacer un alto en este relato para mencionar que durante mi carrera policial he detenido a muchos policías que se habían transformado en delincuentes; varios de ellos trabajaron bajo mis órdenes pero esta circunstancia, no me hizo temblar el pulso, y así como detuve a éstos, mi dignidad no me permitió permanecer en silencio y salir a defender a aquel que como el caso de marras se ven involucrados injustamente en hechos inexistentes y de hecho, por no existir, sin haber participado.

Mientras me encontraba usufructuando la licencia a la que hice mención, fui notificado a concurrir al domicilio particular del Ministro de Gobierno Roberto Rosúa; este me preguntó si aún estaba de licencia a lo que le respondí que si, pero que difícilmente me reintegre a mis servicios por cuanto yo era una persona de principios y no podía soportar que se cometieran injusticias.

En un momento dado, Rosúa, me preguntó que era lo que yo perseguía ante mi insistencia de tomar declaración a la hija de Obeid, por lo que le contesté que tenía la plena convicción de la inexistencia de ese hecho, que por lo tanto, estas acciones que se estaban llevando a cabo demostraban plenamente que la falsa denuncia solo era la justificación necesaria para cumplir la voluntad política de prohibir todo tipo de procedimientos en las rutas y así liberarlas

.

En esa conversación le manifesté a Rosúa que me sentía muy molesto por la determinación que había tomado el gobierno en lo referente al traslado de cuatro policías de Rufino; le expresé en esa oportunidad que no me hubiera preocupado tanto si los traslados hubieran involucrado a oficiales con bastante jerarquía, por cuanto en su nuevo destino, el Jefe de la Unidad Regional a las que hubieran sido destinados, les hubieran dado alojamiento y comida, pero en este caso y por ser suboficiales, duermen en el piso de la dependencia a las que fueron asignados y se alimentan gracias a sus salarios.

Le expliqué además que les habían prohibido ver a sus familiares, y que por ello, de tener que viajar desde su lugar de destino a su hogar y viceversa se gastaban la mitad de sus sueldos.

De inmediato lo saludé y me retiré; a los pocos días de esta entrevista, el día 29 de octubre de 1997, el gobierno de Jorge Obeid dispuso el descabezamiento de la cúpula policial que yo integraba.

Volviendo hacía atrás en el tiempo… Cuando se produce mi relevo como Jefe del Departamento San Lorenzo se designa en mi reemplazo al Comisario Mayor Rodolfo Isach, que es hermano de un integrante del los servicios de inteligencia del Ejercito y amigo personal de Bernhardt, por lo que no es difícil suponer que este influyó en la designación de el nuevo jefe.

Habiendo asumido Isach la Jefatura Departamental, designó como numerarios de la Sección Transito a personal que desconocía los secretos de los procedimientos antidrogas, confirmando y reafirmando lo que he sostenido referente a la liberación de las rutas de la provincia de Santa Fe.

Durante la gestión de Isach, su personal no efectuó ni un solo procedimiento en las rutas; ni siquiera logro incautar automotores con pedido de secuestro teniendo en cuenta que dichas rutas son paso obligado de  los vehículos sustraídos en la Capital Federal y Provincia de Buenos Aires que tienen como destino final el norte del país o Bolivia, Brasil o Paraguay.

La principal vía de comunicación norte-sur del país es la ruta nacional 34 y por lo tanto la utilizada por los distintos carteles de la droga para ingresar los cargamentos de cocaína a nuestro territorio nacional.

Sabido es que en el cruce de la mencionada ruta en su intersección con la ruta provincial A012 durante mi gestión como Jefe de esa Unidad Regional, se logró incautar importantes cargas de esa sustancia ilegal, producto de un sinfín de procedimientos practicados por personal idóneo.

Sin embargo, durante la jefatura de Isach, cualquiera que circulara por dicha intersección de rutas podía

Marihuana

Marihuana

notar y algunos se sorprendían, que el puesto policial fijo que antes permanecía durante las 24 horas, ya no se encontraba.

Este hecho me obliga a hacer un alto en el relato y volver a comentar que este responde a la política de liberación de rutas dispuesto por el Gobierno de Obeid, y se compadece con el relevo del personal que se dispusiera en su oportunidad y a la designación de policías que sobre prevención y represión de los ilícitos en las rutas no tenían conocimiento ni experiencias.

Por ello, al quedar literalmente liberadas las rutas de nuestra Provincia, los narcos se movían desde el norte del país de manera totalmente libre y sin problemas para transportar sus cargamentos de cocaína con el destino final que ellos eligieran.

Tanto es así que mientras Isach se desempeñó al frente de esa jefatura, no se practicó ningún procedimiento de relevancia ni se secuestró un solo gramo de cocaína, como tampoco se efectivizaron operativos relacionados con otros tipos de delitos vinculados a las rutas.

Aseverando mis dichos anteriores sobre la liberación de las rutas, el diario La Capital de Rosario publica una nota que dice: “El anuncio del redoblamiento de acciones policiales para controlar los episodios de robo y depostación clandestina de ganado en la zona sur de la provincia no han llevado tranquilidad a los productores.

La multiplicación de las quejas levantadas por asociaciones rurales y ganaderos particulares remiten siempre a lo mismo: la existencia de una infraestructura de localización, transporte y faenamiento de las piezas robadas por un lado, y la inadecuada atención judicial a la catarata de denuncias de los damnificados por el otro. La protesta por la inoperancia de los jueces apunta específicamente a los que tienen jurisdicción en el interior provincial.

Una notificación de las Asociaciones CARZOR y Sociedad Rural de Rufino dieron cuenta de una serie de presentaciones policiales efectuadas por productores que sufrieron serios hechos de abigeato, y adjuntaron constancia de un parte de los casos, porque la mayoría de los robos, los productores ya no los denuncian.

” Esta nota lleva la firma de Carlos Pascuale y Enrique Carballeira, vicepresidente y secretario respectivamente de las entidades 

agropecuarias.

En esa misma nota periodística, el abogado Gerardo Casadei, que asesora a productores damnificados, se ocupó de inventariar episodios de cuatrerismo en la región sur provincial.

Entre los casos relevados, figuran algunos atracos relevantes, como el producido en el establecimiento 5 de Abril de Venado Tuerto, donde se llevaron 150 cabezas de ganado, o el del establecimiento La Tablada en la localidad de Caferata, donde se llevaron 109 vacunos, o la sustracción de 72 vacunos en perjuicio del hacendado Francisco Enrique Machi de un campo de Rufino.

Rosua, Ministro de gobierno de Obeid y el Tte.Cnel. Bernhardt

Rosua, Ministro de gobierno de Obeid y el Tte.Cnel. Bernhardt

El informe de Casadei indica que ninguno de estos hechos pudieron ser esclarecidos; desde la Jefatura de Policía de la Provincia y de la Sub Secretaría de Seguridad Santafesina negaron la existencia de estos hechos delictivos.

Las redes de cuatreros que operan en área sur santafesina destinan el producto de los robos a los centros de faenamiento ubicados en ciudades aledañas a los límites de la provincia de Santa Fe.

El traslado se realiza en forma simple y es posible por la falta de controles por parte de los efectivos de seguridad. Se habla de zonas de tránsito liberadas; en determinado horario ningún camión será controlado ni detenido, tampoco habrá control sobre la documentación de la carga, los controles son esporádicos, insuficientes y por supuesto, fáciles de eludir. 

El abogado Casadei, definió como preocupante la pasividad de los tribunales penales de algunas ciudades del interior y asegura que no se pueden diferenciar bien actitudes meramente omisivas de comportamientos lindantes con la complicidad.

En otra nota aparecida en el mismo diario, el señor Cristian Bianchi, Presidente de la Asociación Productores de Carne Bobina Argentina APROCABOA, sostuvo que los Departamentos Constitución, Iriondo y Rosario, concentran la mayor cantidad de delitos de abigeato.

De acuerdo a un informe del titular de la entidad que nuclea a los productores de todo el país “hay total impunidad en los robos que van desde la matanza de vacas preñadas hasta la intimidacim del propio presidente de la asociación, quien recibió señales de neto corte mafioso’’.

Para Bianchi los cambios no se advierten a pesar de las órdenes que se bajan respecto de que hay que cambiar o que es lo que se debe hacer; los elementos provistos a los efectivos policiales no son suficientes y en algunos casos ni siquiera llegan hasta los mismos establecimientos para verificar los hechos.

El robo y la faena clandestina tienen características particulares que el presidente de APROCABOA interpreto como “un indicador de que el grueso de los robos que se producen, sus autores son de la Provincia de Santa Fe, y que la confluencia de las rutas del abigeato se produce en Rufino, desde donde salen los animales robados para Buenos Aires y Córdoba, conformando el triángulo el límite de las tres provincias y por lo tanto, un lugar ideal para el escape. ”

Todas estas declaraciones precedentes realizadas por miembros de asociaciones rurales como también de un abogado patrocinante de aquellos, no hacen más que reafirmar lo que vengo sosteniendo en cuanto a la liberación de las rutas de esta provincia; es más, cuando el abogado Casadei sostiene que desde la Jefatura de Policía y la Sub Secretaría de Seguridad negaban la existencia de estos hechos delictivos, estos cargos eran ocupados por Jorge Eleuterio Bordón y José Bernhardt, por lo tanto, dejo en libertad de pensamiento al lector para que extraiga sus propias conclusiones.

Fue pasando el tiempo y el Gobierno de Obeid llegó a su término.

Comisario General Luis albeeto Galanzino-Jamas dejo de luchar contra las drogas

Comisario General Luis albeeto Galanzino-Jamas dejo de luchar contra las drogas

La Jefatura de la Unidad Regional de San Lorenzo estaba a cargo del Comisario Mayor José Luis Giacometti quien me consultó acerca de la modalidad que yo utilizaba durante mi jefatura y que llevara al esclarecimiento de numerosos hechos delictivos y el secuestro de importante cantidad de drogas.

Le manifesté que no había secretos en el éxito de los procedimientos salvo la utilización de personal que tuviera capacidad para hacerlos; por ello dispuso el nombramiento del Comisario Enrique Fernández al frente de la Sección Tránsito y de todo el personal que revistaba cuando yo era jefe con la sola excepción de quien se desempeñara como Jefe del área durante mi gestión, dado que había sido trasladado a otra Unidad Regional.

En primera instancia, se reimplantaron en forma permanente los controles policiales en la intersección de las rutas 34 y AO¡ 2 y de inmediato se obtuvie-ron resultados positivos.

Se logró el secuestro de vehículos último modelo sustraídos en su gran mayoría en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires, los cuales tenían como destino final el norte del país y países limítrofes; se efectuaron innumerables procedimientos por ilícitos cometidos en la modalidad de piratería del asfalto y se incautaron cargas completas de combustible sustraído o adulterado.

En uno de esos procedimientos se secuestró un utilitario marca Ford Transir Ejecutivo, equipado con tecnología de avanzada en comunicaciones y que era utilizado por el Presidente Fernando de La Rúa para circular en el ámbito de la Capital Federal y que inexplicablemente registraba un pedido de secuestro por haber sido sustraído.

Además, dicho personal efectuó varios procedimientos de droga y en uno de ellos incautó 9 Kg. de cocaína que transportaban dos personas oriundas de la provincia de Salta, pero extrañamente esa droga provenía de la Capital Federal y como particularidad los panes o ladrillos estaban rotulados.

Este procedimiento de rotulación se efectúa exclusivamente cuando la droga es secuestrada por alguna fuerza de seguridad, por lo que es fácil determinar que dicha droga provenía de alguno o algunos de sus miembros corrompidos aunque también puede pensarse que la cocaína provenía de algún tribunal a cuya disposición se encontraba secuestrada.

No podemos olvidarnos, que desde el Juzgado Federal de San Isidro a cargo del por entonces Juez Dr. Alberto Piotti desaparecieron 60 Kg. de cocaína, hecho que tomó trascendencia pública. Igualmente pueden haber sucedido hechos similares en otros juzgados que jamás fueron conocidos.

Al producirse el nombramiento del Comisario General José Storani como Jefe de la Policía de la Provincia, este designa como Jefe del Departamento San Lorenzo al Comisario Mayor Juan Alberto Quesada y a………Continuará

 
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