17 abril, 2016
PODER, JUSTICIA Y DROGAS – EL LIBRO OCULTO DEL COMISARIO GENERAL LUIS ALBERTO GALANZINO –
CAPITULO 3 – Primera entrega
En fecha 7 de mayo de 1998, en primera plana del Diario La Capital de la Ciudad de Rosario y en título destacado, aparece una información que reza “Eliminamos el nido de la

Tte. Gral. Leopoldo Galtieri - Aliado de Obeid, Jefe Montonero

Tte. Gral. Leopoldo Galtieri – Aliado de Obeid, Jefe Montonero

corrupciónLo dijo Jorge Obeid haciendo referencia a la disolución de la Sección Robos y Hurtos de la Provincia de Santa Fe.

 
Continúa expresando la nota periodística que las versiones cuentan que al menos desde 1983 a la fecha, la Casa Gris acumule» innumerables quejas provenientes de todos los sectores sociales pero fundamentalmente de los jueces, todos denunciando que la Sección Robos y Hurtos no sólo no combatía los asaltos sino que los consumaba, todo un vocabulario propio para definir el accionar de esta repartición que el gobierno disolvió.
 
Extraoficialmente trascendió que Robos y Hurtos “reclutaba” ladronzuelos de poca monta en su mayoría jóvenes de escasos recursos, a quienes bajo amenazas de prisión por delitos cometidos o “fabricados”, destinaba a engrosar distintos circuitos ilegales de su accionar. Se hicieron circular públicamente distintas modalidades delictivas, siempre acusando a la policía de ser instigadores y organizadores de ellas.
Uno de ellas era el de los manzaneros, grupo de ladrones a los que los policías les “liberaban” una manzana en la que debían actuar para luego traer el producto de la faena a quienes la encomendaran a cambio de “protección”. Otro mecanismo conocido era el de los “relevos”, una especie de guardia rotativa por la cual los “reclutas” se iban turnando para “caer” en distintos operativos que pusiesen a salvo el honor de la Sección que de esta manera demostraba el cumplimiento de su deber.. Este método también se aplicaba para la persecución de los “traidores”, aunque adquiría especial violencia a través de tratos especiales (torturas), con aquellos que se atrevían a denunciar los apremios ante un juez o la prensa. Por haberme desempeñado como Jefe de Robos y Hurtos del Departamento Rosario durante un tramo del período aludido por el Gobernador Jorge Obeid y ante una imputación irresponsable y con el agravante de provenir del Gobernador de la Provincia de Santa Fe, tales expresiones lesionaron mi dignidad y dañaron mi reputación como agente policial y por ello le remití un telegrama para que ratificara o rectificara las expresiones vertidas, pero ante el silencio e indiferencia a mis requerimientos, le envié carta documento que me permito reproducir. “Atento al silencio y falta de respuesta a telegrama nQ 147 de fecha 7 de mayo de 1998, reitero intimación igual plazo, legitimado por haber revistado como Jefe de la Sección Robos Y Hurtos de la Ciudad de Rosario, año 1987, por cuanto la publicación Diario La Capital de fecha 07/05198, usted afirma ‘eliminamos el nido de la corrupción, imputación dolosa que constituyen calumnias e injurias y me generan irreparable daño moral, todo ello, bajo apercibimiento de querellarlo criminalmente. Sin perjuicio de ello, solicito informe e indique juzgado o fiscal donde radicó denuncias de los hechos ilícitos que dice conocer y que ha valorado como nido de coirrupción; todo ello también bajo apercibimiento de radicar denuncia penal por Incumplimiento a los deberes de funcionario público y solicitar juicio político por darse las causales para su procedencia.” No recibí contestación; es por ello, que en fecha 26 de mayo del mismo año me presenté ante la Fiscalía en turno de los tribunales de

Dra. Laura Inés Cosidoy Jueza Oral Federal

Dra. Laura Inés Cosidoy
Jueza Oral Federal

Rosario donde ratifiqué denuncia penal, imputando a Jorge Obeid del delito previsti en el artículo 253 del Código Penal en razón de no haber actuado y denuncia do los delitos cometidos por el personal de Robos y Hurtos y que él manifestar; conocer. En esa presentación solicité se aplique igual temperamento para coi el Ministro de Gobierno Roberto Rosúa y el Sub Secretario de Seguri dad José Bernhardt quienes, por ser los responsables de la seguridad, s tenían conocimiento de los numerosos hechos delictivos de Robos y Hur tos y no actuaron, incurrieron en la misma causal pasible de reprochi penal. Además solicité que de no resultar en la investigación las autoría denunciadas e imputadas al personal policial, la conducta de Obeid, s> encuadrase en el delito de falsa denuncia. En fecha 29 de mayo de 1998 y con el patrocinio letrado del Dr. Fran cisco Waldemar Palermo, promoví querella criminal por calumnias < injurias contra el Gobernador Jorge Obeid, tomando intervención el Juz gado Correccional de la Primera Nominación a cargo del Dr. Julio Cesa García. El tenor de la denuncia hace referencias a la publicación periodístic; del Diario La Capital, a las intimaciones que le efectuara a Obeid y a silencio o falta de respuestas para que ratifique o rectifique las imputa ciones y expresiones referidas con plena conciencia y cabal conocimien to de su deliberada conducta, cuya única finalidad, además de un acti de publicidad, era deshonrar a quienes hemos puesto nuestras vidas a servicio del cumplimiento de las obligaciones como policías, poniendo ei claro que tal imputación se efectuó con la intencionalidad de ofender menoscabar la dignidad y personalidad tanto del suscripto como del res to del personal. Subrayo que la falsedad de la imputación, transformada en públic; difamación, además de ofender y proferir heridas morales en mi persona ha vulnerado mi dignidad, honor y pundonor, mortificaciones que deb< soportar frente a mi familia, amigos, camaradas y la comunidad de es; ciudad, donde todos saben que he sido Jefe de Robos y Hurtos. Transitaba en ese momento la culminación de mi carrera habiendo alcanzado el grado máximo en el escalafón policial, con ascensos ordinarios y extraordinarios por mis antecedentes y vocación de servicio y por ser mi forma de vida y los valores que le he transmitido a mi familia los que resultaron lesionados, no puedo aceptar ni justificar este accionar deliberado de quien resulta ser Gobernador de ¡a Provincia. Obeid atacó mi persona, mi moral y a mi grupo familiar, quienes, hasta la publicación de las expresiones irresponsables del querellado, conocían que había llevado una vida decorosa y de gran responsabilidad y transparencia en mi actividad policial. Cuando el actual gobernador integraba en su condición de responsable de la Regional II de la gloriosa Juventud Peronista de la década del 70, brazo político de la agrupación de delincuentes terroristas Montoneros, el Comando Superior Peronista que según ellos mismos decían, respondía solamente ante el General Perón quien por entonces transitaba el final de su exilio madrileño, la estrategia utilizada para con la policía era neutralizarla confundiendo a la población al sostener que se encontraba ligada a lo peor de la represión. En esta nueva etapa democrática en ¡a cual y por haber sido derrotados los subversivos por las fuerzas nacionales, no existe la llamada represión -a la que considero justa defensa de la sociedad argentina ante el masivo y salvaje ataque de fuerzas paramilitares que respondían a gobiernos extranjeros y a ideologías ajenas al sentir de las mayorías populares- y entonces, para debilitar las fuerzas del orden, los ex terroristas acuden al simple expediente de publicitar el falso concepto de que la policía se encuentra íntimamente vinculada a los grupos delincuenciales y que participa necesariamente en cualquier actividad ilegal. Así

Capitan Cebollita jorge Obeid y Galimberti

Capitan Cebollita jorge Obeid y Galimberti

los miembros de la fuerza se ven a sí mismos disminuidos ante la sociedad y se saben indefensos ante el poder político, al punto que al detener a un simple chorito de cuarta deben ser extremadamente cuidadosos en el procedimiento, pues si usan de toda la fuerza que los autoriza la ley y como consecuencia de ello, el delincuente resulta con algún rasguño menor, este sale en libertad a los pocos días u horas y los policías quedan detenidos y hasta procesados. Los delincuentes saben de estas terribles limitaciones que tiene la fuerza policial para el cumplimiento de sus obligaciones y es común que ellos mismos se marquen golpeándose contra una pared o hiriéndose inventando así algo que no ocurrió pero que les sirve para que los jueces los traten con benignidad y carguen contra los policías. Al imputarme un delito de acción pública alegando “conocimiento cierto”, pero denunciando un hecho con falsedad objetiva y subjetiva por la inexistencia de los delitos a que hace referencias dicha publicación y con plena conciencia de la ilicitud jurídica de la aserción, perfecciona la calumnia e injuria que se denuncia, es decir, concuerda en la figura que describe los Art. 109 y 110 de Código Penal. Esta falsedad objetiva y subjetiva es una conducta deliberada, dolosa y gravosa y agravada por el cargo que detenta Obeid, esto es Gobernador de la Provincia de Santa Fe, quien, para bien cumplir tal función, debe poseer conocimiento del derecho y efectos jurídicos de sus dichos o al menos, asesorarse, que para eso tiene un cuerpo jurídico a su disposición. No podemos aceptar que dicha conducta pueda interpretarse como un acto de torpeza por ser evidente que al querellado se le hizo conocer la falsedad de los hechos imputados y en lugar de rectificarse o obrar con diligencia respondió con indiferencia y el silencio demostrando además que se considera impune, o quizás la aureola del poder lo haya hecho creer que tiene el derecho a generar imputaciones irresponsables de hechos delictivos, provocando además el desprestigio y la difamación. En fecha 4 de junio de 1998 el magistrado interventor en la querella dictó resolución y sostuvo: “…que puesto el tribunal a examinar los requisitos de admisibilidad de la presente querella, entiendo que debe rechazarse la misma en razón de no encuadrar en el relato en las figuras que el querellante invoca Art. 109 y 110 del Código Penal, lesionándose además el principio de la defensa en juicio, todo ello normado en el Art. 512 en función del Art. 511 Ines. 3e y 4Q del Código Procesal Penal de Santa Fe. Tal apreciación se funda en que se acciona por calumnias y esta se configura en una conducta imputativa, ya que su acción consiste en atribuir un delito o una conducta criminal dolosa. La atribución debe tener como destinatario a uno o más sujetos determinados o a quienes se los relaciona con un hecho delictuoso que se dice ocurrido y en el caso de autos, el Comisario General Luis Galanzino no es mencionado en ese reportaje ni tampoco obran manifestaciones que tiendan a individualizarlo o a evaluar la conducta del mismo cuando ejercía la jefatura de la Sección Robos y Hurtos. Por otra

Rosua, Ministro de gobierno de Obeid y el Tte.Cnel. Bernhardt

Rosua, Ministro de gobierno de Obeid y el Tte.Cnel. Bernhardt

parte, la imputación calumniosa requiere que se atribuya un delito determinado o cuanto menos determinable como hecho real, no basta por consiguiente atribuir un delito según la calificación exclusivamente penal, siendo imprescindible que la determinación se establezca a través de sus circunstancias fácticas (víctima, lugar, tiempo, objeto, medios, etc.) y en el caso del querellante, no surge que se le atribuya delito determinado, concreto o especificado. También se pide que se condene por injurias manifiestas, lo que importa la exteriorización de un pensamiento lesivo del honor que debe tener carácter imputativo, o sea, tiene que estar formada por imputaciones que atribuyan ‘cualidades, costumbres, peyorativas de la personalidad del ofendido’, y en el caso de autos, el ofendido permanece indeterminado, ni se lo individualiza por sus cargos y cualidades.” Esta decisión del juez actuante y según se me informó oportunamente, no habría sido redactada por él -que se limitó a firmarla-, sino por el abogado Omar Horacio Tedesco, quien por ese entonces mantenía excelentes relaciones con el Ministro de Gobierno Roberto Rosúa, pues este le estaba gestionando un cargo de juez. Esta resolución resulta a todas luces como producto de una decisión política y no un decisorio jurisdiccional, que expone vividamente la supremacía del poder político sobre el poder judicial y que conlleva a la impunidad con que se manejan los miembros del Gobierno. En todo delito que se le imputa a alguno de sus miembros, el Poder Judicial, incumpliendo su función que es la de impartir justicia, siempre encuentra un recoveco legal o ilegal para no permitir que las acciones contra los funcionarios públicos sean llevadas adelante y en caso de que alguien denuncie los actos ilícitos pidiendo el juicio político a un magistrado, se pone en marcha en su detensa la maquinaria de la corporación político judicial. No obstante de tener que soportar todos estos chicamos por parte de la justicia, es que en tiempo y forma interpuse recurso de reposición y apelación en subsidio y al expresar agravios expuse: “Del decisorio objeto de esta reposición, podemos observar, por cuanto surge en forma manifiesta, que ha existido un análisis y estudio parcial de las documentales en que fundo esta querella por calumnias e injurias, surgiendo la manifiesta arbitrariedad de S.S. y con ello vulnera mi legítimo derecho que consagra la Constitución Nacional y las disposiciones del Art. 508 del Código Procesal Penal de Santa Fe, denegándome con ello, tal derecho. Formulo esta afirmación de arbitrariedad y de análisis respecto de la acción que S.S. considera inadmisible, por cuanto, si analizamos objetiva e imparcial-mente la documentales obrantes en autos, sería suficiente para determinar que la publicación en que fundo esta querella, si bien hace una referencia imputativa genérica, con la intimación que le formulara, tenía la oportunidad para clarificar, ratificar o rectificar la imputación que formulara el querellado. Considero que tío existe, conforme a las constancias documentales y los fundamentos expuestos, una imputación que no pueda interpretarse que se trata de una conducta criminal dolosa, que tiene la voluntad de atribuir un delito; basta leer la nota cuando expresa el i/ueiellado ‘la Sección Robos y Hurtos no sólo no combatía los asaltos, los consumaba’. Del análisis de dichas imputaciones calumniosas, queda fehacientemente destacado que nos trató de ladrones y delincuentes a quienes integraban la Sección Robos y Hurtos desde 1983 a la fecha de sus expresiones; yo no fui un transeúnte o ciudadano que pasó por dichas oficinas, fui nada más ni nada menos que el Jefe de Robos y Fitinas, por lo que al decir de las expresiones de Jorge Obeid, sería el jefe de la banda y ¡o de los ladrones. Por ello, a no ser, porque se trata la persona del querellado la del Gobernador de la Provincia, otra hubiera sido la interpretación de la acción que he promovido, violentando con ello el principio de igualdad que establece la Constitución Nacional, y el deber de objetividad del órgano

Jorge Obeid - Capitan Cebollita - cómplice de los militares

Jorge Obeid – Capitan Cebollita – cómplice de los militares

jurisdiccional. No encuentro, a no ser una interpretación pedagógica y abstracta, lo que expresa S.S. en los considerandos, y que importa un prejuzgamiento, cuando refiere que la imputación calumniosa requiere que se atribuya un delito determinado o cuando menos determinable como hecho real; o bien no estudió y valoró los hechos y la documentación acompañada, o bien, refleja el decisorio tma abierta parcialidad en favor del querellado por tratarse del gobernador de la Provincia, de lo contrario, no puedo entender cual ha sido el silogismo aplicado para arribar a la conclusión de declarar inadmisible la acción que he promovido. Que los fundamentos que he

La realidad de Santa Fe y Argentina

La realidad de Santa Fe y Argentina

expresado y que desnaturalizan la interpretación de……………………continúa