Sé que nadie lo cree, pero no sabíamos nada”, asegura secretaria del nazi Goebbels

17 agosto, 2016

Sé que nadie lo cree, pero no sabíamos nada”, asegura secretaria del nazi Goebbels

Hitler en todo la imagen de poder

Hitler en todo la imagen de poder

El Viralero16 de agosto de 2016

Tiene 105 años, está lúcida, y es una de las pocas sobrevivientes del círculo íntimo de los dirigentes nazis que segó brutalmente las vidas de millones de personas durante la Segunda Guerra Mundial.

Brunhilde Pomsel, EFE.

Quizás porque le queda muy poco por delante, Brunhilde Pomsel, una de las secretarias del ministro de propaganda Joseph Goebbels, ha decidido romper su silencio y ofrecer su testimonio en A German Live, un documental que se ha estrenado en el festival de cine de Munich y recoge el resumen de 30 horas de conversación con ella.

“En el poco tiempo que me queda- y espero que me queden meses y no años- mantengo la esperanza de que el mundo no se ponga patas arriba como entonces”, dijo Pomsel, en una entrevista en el diario británico The Guardian. “Aunque han sucedido otras cosas horrorosas también, ¿no cree? Me siento aliviada porque nunca tuve hijos por los que preocuparme”, asegura.

Pomsel asegura que su decisión de hablar ahora no proviene de un cargo de conciencia.

Ella simplemente no se siente culpable. Su trabajo, asegura, consistía en alterar las estadísticas de los soldados caídos y exagerar el número de violaciones de mujeres alemanas por parte del Ejército Rojo, “Un trabajo de oficina más”, afirma.

Hitler anciano - no muri{o en el bunker

Hitler anciano – no muri{o en el bunker

Sobre aquellas personas que aseguran que se hubieran rebelado contra el régimen nazi de haber conocido las atrocidades que se cometían contra los judíos, la anciana piensa que “pueden ser sinceras, pero creo firmemente que la mayoría no lo hubiera hecho”.

El país, dice, “parecía estar bajo la influencia de un hechizo. Sé que nadie nos cree, porque la gente piensa que lo sabíamos todo, pero no sabíamos nada. Todo estaba bajo secreto”.

Recuerda que le entregaron el expediente del caso de la activista antinazi Sophie Scholl, del movimiento de resistencia Rosa Blanca. Scholl fue ejecutada por alta traición en febrero de 1943 después de distribuir folletos contra la guerra en la Universidad de Munich.

“Uno de los asesores especiales de Goebbels me pidió que lo pusiera en la caja fuerte, y no lo mirara. Así que no lo hice, y estaba bastante satisfecha conmigo misma porque él confiaba en mí, y mi entusiasmo por honrar esa confianza era más fuerte que mi curiosidad para abrir ese archivo”, admitió.

Pomsel recuerda a Goebbels y a su mujer Magda como una familia “educada, que siempre nos saludaban”, aunque admite que durante el día ella y las otras cuatro secretarias no veían lo que hacía en el despacho. “Siempre sabíamos cuando llegaba a la oficina, pero no lo volvíamos a ver hasta cuando se marchaba”, explica.

Su aspecto era tan cuidado, que parecía que se hacía manicure en las manos, recordó. “No había nada que criticarle”. Sin embargo, en una ocasión lo vio pronunciar un discurso en vivo, durante el cual el hombre correctísimo se convirtió en “un enano enfurecido. Es difícil imaginar un mayor contraste”.

Cuando el apartamento que Pomsel compartía con sus padres quedó destruido en un bombardeo, Magda le regaló un traje de seda azul. “Nunca, ni antes ni después, he tenido algo tan elegante. Ambos eran muy agradables conmigo”, contó.

Eva duarte y asesor aleman

Eva duarte y asesor aleman

La anciana rechaza admitir que fue ingenua a la hora de creer que, por aquel entonces, los judíos “desaparecidos” estaban siendo enviados a las aldeas de los Sudetes para repoblar aquellos territorios. Entre ellos estaba su amiga judía Eva Löwenthal: “Nos lo creímos- nos lo tragamos-. Y fue totalmente creíble”.